7.8.04

Albert Pierrepoint (1905 - 1992)

Albert Pierrepoint (www.pierrepoint.co.uk)
Mirando las fotos de este elegante inglés de mirada intensa y atractiva, que posa con un pañuelo blanco en el bolsillo del traje, nadie sospecharía que sus manos han apretado el gaznate de cuatrocientas personas minutos antes de darles muerte. No se encontrará a Pierrepoint en ningún anal de psicópatas, puesto que Pierrepoint fue un asesino legal. La diferencia entre dar muerte de forma legal o ilegal la proporciona, como siempre, la propia legalidad, esto es, el Derecho; esto es, el Estado. Pierrepoint fue verdugo al servicio de la Corona Británica. Si a Nino Manfredi en El verdugo de Berlanga le rebullían las tripas en su primera ejecución, a Pierrepoint no le debió temblar el pulso cuando accionó la palanca doscientas veces tras el proceso de Nüremberg: Josef Kramer, «la bestia de Belsen», fue uno de sus más famosos ejecutados.

A diferencia del protagonista de la película de Berlanga, Pierrepoint no era un funcionario. Cobraba por ejecución. Entre condena y condena regentaba con fortuna la taberna The Poor Struggler, apodada The Poor Strangler (el pobre estrangulador) por los visitantes más ingeniosos.

Pierrepoint, sin embargo, había aprendido bien el oficio familiar (Thomas, su padre; y Henry, su tío, fueron también verdugos): no juzgar nunca su propia profesión. Así que no concedió entrevistas, ni exclusivas, ni primicias a los carroñeros ingleses y del resto del mundo. Dejó de prestar sus servicios por una cuestión de pagos atrasados en el año 56. Murió en 1992.