26.8.04

Dzhokhar Dudaiev (1944-1996)

Un gran dispositivo tecnológico se pone en funcionamiento en el momento que la inteligencia rusa detecta que el teléfono móvil de Dzhokhar Dudaiev realiza una llamada. Dudaiev es un personaje incómodo para Rusia: es el presidente de Chechenia, país cuya independencia no ha sido reconocida en el acuerdo Novo-Ogarevo de abril del 91. Chechenia, además, tiene recursos energéticos que hacen muy golosa su «anexión» a Rusia.
El avión de reconocimiento ruso que sobrevuela Chechenia localiza la llamada de Dudaiev, recoge la comunicación y compara el sonido con los patrones de voz que guarda. La comparación resulta exitosa y al instante dos aviones Su-24MR y Su-25 localizan la posición exacta de Dudaiev y la bombardean.
Dudaiev (www.aeronautics.ru)
La muerte de Dudaiev puede entenderse como un error fatal. No en vano, el presidente de la autoplocamada república chechena había sido oficial en las fuerzas aéreas rusas y conocía bien los métodos rusos. Había llegado allí tras sufrir la deportación de su familia a Kazajstán a causa de la política centralista de Stalin. Permaneció trece años allí, hasta que decidió alistarse en la Escuela Superior de Ingenieros Tamov. Luego se graduó en la Academia de las Fuerzas Armadas Yuri Gagarin y pasó a dirigir una división de bombarderos estratégicos en Estonia. A los 36 años se convirtió en el primer checheno en alcanzar el rango de general dentro del ejército ruso.

Se retiró en 1990 a Grozny, y allí ocupó distintos cargos políticos hasta ser elegido presidente de la República de Chechenia. En agosto de 1991 declaró la independencia de su tierra y entonces estalló la guerra contra Rusia. En 1994 él y su ejército pudieron resistir la invasión rusa que quería derrocar el gobierno por la fuerza. El gobierno ruso acabó con su vida en abril de 1996, pero Chechenia sigue siendo un problema de orden internacional: Tolstoi ya daba cuenta en su novela Los cosacos de la disputa histórica que enfrentaba en las riberas del río Terek a rusos y a chechenos.