19.8.04

Erich Mielke (1907 - 2000)

¿Fue Mielke la consecuencia lógica de una ideología o simplemente un militante comunista rencoroso? Porque Erich Mielke, jefe del servicio secreto alemán en la RDA (la Stasi), vivió en su madurez las más variopintas interpretaciones del comunismo. Se unió al Partido Comunista Alemán antes de cumplir 20 años y, en 1930, huyó hacia Moscú tras asesinar a dos policías alemanes. Se salvó de las purgas stalinistas por su atenta devoción al Padre y contactó con otros exiliados afines a su postura. Fue enviado por Moscú al Frente Republicano durante la Guerra Civil española y su exilio en Francia fue abortado por el gobierno filofascista de Vichy durante la II Guerra Mundial.
Erich Mielke (lanazione.quotidiano.net)
En 1945 Francia fue liberada y Mielke fue devuelto por los soviéticos a Alemania. Se le encomendó la misión de garantizar la fidelidad comunista de la zona este del país. En 1957 el Komintern hizo a Mielke responsable de la Stasi, la policía secreta alemana. Ahora tenía a su disposición a 85 000 espías y a 115 000 voluntarios al mismo oficio. La disciplina de estos espías era la misma que en Rusia y los países satélite: un vecino, un comerciante, un familiar... Todos podían ser delatores. La gente de Mielke no necesitaba microcámaras, pentotal sódico o a Mata Hari para sus pesquisas: la tortura, las detenciones arbitrarias y el secuestro eran argumentos de peso para hacer confesar a los desidentes del régimen.

En 1991 cayó el muro de Berlín y Mielke fue detenido por las nuevas autoridades. Tenía a sus espaldas 30 años de recia dirección de la Stasi. Murió en 2000. Fue enterrado en el Zentralfriedhof Friedrichsfelde pero no en las parcelas reservadas a los héroes comunistas de principios de siglo. Rosa Luxemburgo descansaba lejos del jefe Mielke.