17.8.04

Vincenzo Perugia (1881 - ?)

El París de 1911 se vanagloriaba de tener en su Louvre la obra pictórica más intrigante de la Historia: la Gioconda. Tanta era la altivez parisina que no faltaba quien dijera que no había mejor lugar en todo el mundo para la pintura de Leonardo que la capital francesa. De hecho, cuando el 21 de agosto de ese mismo año el retrato desapareció del museo, los empleados supusieron que había sido recogido por el fotógrafo oficial de la institución para realizar un reportaje gráfico con vistas a un catálogo que luego se vendería a los visitantes del museo.
Vincenzo Perugia (www.hepguru.com)
El martes 22 la Gioconda seguía sin estar en su pared habitual y cuando se preguntó al fotógrafo éste se encogió de hombros argumentando que no sabía nada del cuadro. En realidad la pintura estaba en poder de Vincenzo Perugia, un ex-empleado del museo que había aprovechado el turno de noche para llevarse la pintura bajo el brazo.

La policía registró el museo de arriba abajo y las pesquisas llegaron hasta Apollinaire y de él a Pablo Picasso, ya que había adquirido dos esculturas robadas del Louvre a un tal Pieret. Picasso devolvió las esculturas y negó cualquier relación con el usufructo. Apollinaire fue absuelto.

Mientras tanto, Vincenzo Perugia anduvo 27 meses tratando de vender la Gioconda a diversos museos, pero siempre recibía la misma respuesta de sus directores: tenía que tratarse de una falsificación. Al fin encontró un comprador: la galería Uffizi de Florencia, en Italia, pero en un arrebato de honradez, el dueño de la galería dio cuenta a la policía francesa y Vincenzo Perugia fue detenido. Cuando le preguntaron acerca de su periplo confesó que había sido contratado en su recién abierta carpintería por Eduardo Valfiemo, quien se encargaba de los contactos, y que nunca había sido un experto en robo de arte.

El Louvre aprendió la lección y ahora la Gioconda soporta el paso del tiempo tras una urna de cristal blindada y un par de vigilantes impidiendo a los turistas realizar fotos con flash.